Se suponía que esta tarde iba a haber una pitada aquí, en mi ciudad, en contra de lo que están haciendo con lxs refugiadxs. Andaba yo muy ilusionada, porque ese tema me toca muchísimo (aunque no voy a hablar de él ya que mis compañerxs ya lo han hecho), cuando me entero de que la Subdelegación del Gobierno la ha suspendido.
Como siempre, había que poner una excusa. Y cómo no, se han exculpado en que tienen miedo por los atentados terroristas.
¿De verdad me estás diciendo que en una ciudad nada importante de una comunidad menos importante aún va a haber un atentado terrorista por hacer una pitada en contra de los abusos que se han cometido contra los refugiados?
Increíble.
Huele a excusa. Huele a que no quieren que salgamos de la comodidad de nuestras casas para expresarnos libremente. Para quejarnos de las injusticias. Para ser personas de verdad.
Así nos va. Con este "gobierno" (ni siquiera se le puede llamar gobierno) acabaremos con cajas en vez de cabezas y paja en vez de cerebro.
Así que, desde aquí, hago un llamamiento. Un llamamiento a la libertad. No os calléis, por mucho que os llamen pesadxs. No os dejéis de permitir participar en algo por vuestra edad. Nunca paréis de rebelaros, porque lxs que ganáis sois vosotrxs. Ellxs ya se quedarán con su caja llena de paja, mientras tú vives tu vida. Que, al fin y al cabo, eso es para lo que estamos aquí. Para arder.
Como siempre, había que poner una excusa. Y cómo no, se han exculpado en que tienen miedo por los atentados terroristas.
¿De verdad me estás diciendo que en una ciudad nada importante de una comunidad menos importante aún va a haber un atentado terrorista por hacer una pitada en contra de los abusos que se han cometido contra los refugiados?
Increíble.
Huele a excusa. Huele a que no quieren que salgamos de la comodidad de nuestras casas para expresarnos libremente. Para quejarnos de las injusticias. Para ser personas de verdad.
Así nos va. Con este "gobierno" (ni siquiera se le puede llamar gobierno) acabaremos con cajas en vez de cabezas y paja en vez de cerebro.
Así que, desde aquí, hago un llamamiento. Un llamamiento a la libertad. No os calléis, por mucho que os llamen pesadxs. No os dejéis de permitir participar en algo por vuestra edad. Nunca paréis de rebelaros, porque lxs que ganáis sois vosotrxs. Ellxs ya se quedarán con su caja llena de paja, mientras tú vives tu vida. Que, al fin y al cabo, eso es para lo que estamos aquí. Para arder.
Con mucha indignación,
Marta.
Marta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario